¿Quién fue Christopher Johnson McCandless?

autobús de hacia rutas salvajes

¿Quién fue Christopher Johnson McCandless?

McCandless y su viaje hacia rutas salvajes

Hoy queremos acercaros a una persona que ha dejado huella en nosotros, Christopher Johnson McCandless, a quien algunos tal vez conoceréis por el pseudónimo de Alexander Supertramp, un joven que decidió salirse del camino marcado para adentrarse en lugares poco transitados del mundo, especialmente del que existe de piel para adentro.

Chris era un soñador, un verso libre que a día de hoy sigue siendo fuente de inspiración para muchos, entre los que nos encontramos. La cultura y los valores de El Oasis Nómada beben de esas ansias de vivir, de esa búsqueda de libertad y de ese respeto por la naturaleza que Chris persiguió durante gran parte de su andadura. Su historia, como podréis descubrir, se ha convertido en todo un símbolo.

Chris McCandless tenía todo lo que nuestra sociedad moderna nos dicta como necesario: familia adinerada, carrera universitaria, inteligencia… Pero él realmente soñaba con una vida alternativa, más conectada con su propia esencia. Un buen día, posiblemente influenciado entre otras cosas por sus lecturas, dejó la vida acomodada que le había sido facilitada por su familia y puso rumbo hacia sí mismo. Una cuestión vital (y que tal vez todos deberíamos plantearnos) empañaba su existencia: ¿Era feliz realmente?

La respuesta fue clara: no. De nada valían sus pertenencias materiales, sus títulos académicos o sus amistades vacías. Decidió donar todos sus ahorros —que eran bastantes— a una organización humanitaria y emprender un viaje iniciático con destino hacia sí mismo, teniendo como paisaje de fondo maravillosos lugares de Estados Unidos. Solos él, la naturaleza y una mochila cargada de sueños, curiosidad, libros y, por supuesto, pasión por la vida.

Chris se encontró con gente muy diversa en su camino. Gente que lo ayudó, de forma altruista y desinteresada, en cada una de las situaciones adversas que se le presentaban. Sin embargo, en su misión por conocerse y por explorar una forma de vida libre y sin ataduras, evitó establecer vínculos duraderos con ellos o permanecer largos períodos de tiempo en un mismo lugar.

En Abril de 1992, llegó a Alaska, una tierra salvaje y hermosa donde viviría la “odisea” con la que durante tantos años había soñado. En aquel vasto territorio, envuelto en una desbordante naturaleza, Chris disfrutó de una vida solitaria y autosuficiente. Durante varios meses, se dedicó a cazar y a recoger frutos y semillas, a leer y a escribir sus reflexiones en un diario. Por un tiempo, encontró la paz que necesitaba. Sin embargo, la belleza que lo rodeaba no estaba exenta de peligros. El clima extremo y el alto grado de aislamiento de muchas zonas de Alaska llevarían al límite hasta al explorador más experimentado… y Chris era, sobre todo, un soñador.

Sus ansias por vivir una experiencia intensa y auténtica, lejos de la sociedad materialista que lo rodeaba, le impidieron tomar ciertas precauciones que, lamentablemente, truncaron su vida para siempre.

Una desafortunada combinación de factores, entre los que se encontraban el desconocimiento del terreno, el aislamiento y principalmente problemas relacionados con su alimentación, desencadenaron la muerte del joven de 24 años, cuyo corazón dejó de latir mientras dormía dentro del mismo autobús abandonado, al que llamó El autobús mágico, en el que por otra parte vivió feliz durante su temporada en los bosques de Alaska.

Resulta trágico saber que, de haber conocido mejor el terreno, Chris habría podido sobrevivir a su viaje: En primavera, a su llegada a Alaska, todo estaba cubierto de nieve; pero a principios de verano, cuando decidió poner fin a su estancia en soledad y al intentar deshacer el camino por el que había llegado, se encontró con el deshielo y con que el río Teklanika, que tenía que atravesar, estaba crecido y cruzarlo era imposible. Este problema paró en seco su único intento por volver a la civilización. Chris no sabía que río arriba, había instaladas unas cuerdas que le hubieran permitido atravesarlo en condiciones de seguridad.

Sin conocer más opciones que desandar sus pasos, volvió al autobús, donde continuó con una vida de elevada actividad y escasa alimentación que poco a poco debilitaron su cuerpo. En Agosto de 1992, Chris murió a consecuencia de la toxicidad provocada por la ingesta continuada de semillas, que en determinadas circunstancias tienen efectos letales para el cuerpo humano. Estaba rodeado de naturaleza y solo. Un par de semanas después, su cuerpo, envuelto en un saco de dormir en el interior del autobús, fue encontrado por un grupo de excursionistas y cazadores.

Autobús mágico donde vivió Christian McCandless durante su estancia en Alaska

Autobús mágico donde vivió Christian McCandless durante su estancia en Alaska

Esta trágica historia inspiró al escritor y montañero Jon Krakauer a escribir su novela Hacia rutas salvajes (cuyo titulo original es Into the wild), en la que desentraña la historia de Chris y su viaje, basándose en las notas de su diario así como en las entrevistas de las personas que lo conocían. Años después, Sean Penn llevó a la gran pantalla esta misma historia, regalándonos una cinta profunda e intimista que muy rápido se convirtió en una joya de culto para el cine indie. Desde El Oasis Nómada os recomendamos tanto la novela, un relato intenso y emocionante que te lleva a cuestionar tu propia manera de vivir, como la película, cuyos paisajes y banda sonora nos encantan.

Antes de caer enfermo y tras leer la novela «Doctor Zivago», quizá Chris reflexionaba en su diario sobre el sentido de la vida y sus sensaciones durante ese período de soledad en Alaska. Dejó escrita una frase que a nosotros nos acompañará siempre y que quizá también debería de hacernos pensar a todos: «la felicidad solo es real cuando es compartida«.

En El Oasis Nómada hemos querido rendirle un pequeño homenaje reflejando en nuestro proyecto algunos símbolos relacionados con la historia: si te fijas, los colores con los que se ha pintado la Merche han sido inspirados en los del autobúsmágico y el número 142 que éste lucía también es visible en la carrocería de nuestra furgoneta. Incluso nuestro nombre nace teniendo en mente ese espíritu aventurero y esas ansias de volar libre.

Foto de Roge con una copa de cerveza. La Merche tras él y de fondo Sierra Espuña

Cheers Chris, va por ti

Posiblemente, El Oasis Nómada no podría existir sin la inspiración de personas como Chris McCandless. Soñadores, apasionados de la vida que no dudan en dejarlo todo atrás para cumplir sus sueños. Gracias de corazón Chris, ¿qué tal te va todo por allí arriba amigo?.

En la sección Otros temas de este blog queremos publicar sobre ese espíritu nómada, libre, despierto y curioso con el que nos sentimos identificados y que compartimos con Chris McCandless. Si te interesan estos temas, visita esta web de vez en cuando. También puedes ponerte en contacto con nosotr@as a través de nuestros perfiles en Facebook e Instagram (también puedes seguirnos si te apetece 🙂 ) o acercarte a hablarnos cuando nos veas en los eventos, y por supuesto puedes llamarnos para que llevemos la Merche a tu propio evento o celebración ;).

Cuéntanos cosicas:

  • ¿Ya conocías la historia de Chris?. ¿Qué te pareció?.
  • ¿Te has parado alguna vez a reflexionar vez sobre tu vida?.
  • ¿También has hecho algún viaje hacia el interior de ti mism@?.
  • ¿Por qué aventura te gustaría cambiar tu vida actual?.

Para más información relacionada, os dejamos unos enlaces:



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